ASESORÍA

La Plata

Provincia de Buenos Aires

sábado, 1 de noviembre de 2008

La dependencia a grupos, una adicción sin sustancia.


2. La dependencia a grupos, una adicción sin sustancia. FUENTE: Asesoría para Grupodependientes

La Asesoría para Grupodependientes, institución argentina cuya responsable es Mara Martinoli, ha preparado para Info-RIES una síntesis de la presentación de la “grupodependencia” dentro de un marco de accionar en Prevención social. Según señala el texto, la continua solicitud de información relacionada con la dependencia grupal marca la necesidad de implementar programas sostenibles que permitan “informar y formar para desmitificar”, acción que lleva a “aprender a hacer” en un espacio que permita ayudarnos a ayudar.

Muchos individuos que relatan la experiencia de dependencia grupal se refieren a la necesidad de inclusión en un grupo de pertenencia, idea que hace reflexionar sobre las actuales condiciones y reglas de nuestra sociedad. El desafío del trabajo consiste en revincular a quien padece grupo dependencia, comprender que la pertenencia no implica identificación, que la creencia derivada de la misma no es absoluta y que la dependencia a esta fijación impide lograr cambio, desarrollo y promoción humanas.

Todo sujeto es portavoz de su grupo inmediato pero también símbolo y depositario de los aspectos alineados de su estructura social; es producto y reflejo de fenómenos colectivos pero no recipiente pasivo y receptor de todas las influencias que recibe o se intentan ejercer sobre él, porque éstas se relacionan directamente con la interacción que cada individuo establece en función del juego intrapsíquico, de cuanto intenta, de cuanto es y ha llegado a ser. Por ello cada individuo hace lo que puede, como puede y desde el lugar que puede.

Para algunos será valiosa la caridad, el sacrificio, la lealtad; para otros obtener dinero o relacionarse con quien le permita ascender socialmente. El desplazamiento a una nueva posición, independientemente de ser considerada mejor o peor, equivale siempre a ingresar en una región desconocida. La sociedad funciona de modo que aquello que para alguien es un firme valor para otro es la perdición social porque ofrece esquemas de referencia según los cuales uno se de modela y contra los cuales también se rebela. Y en esto, el todo no siempre da sentido a las partes.

Aprender a hacer nos previene. El hombre actual debe estar mejor preparado que nunca porque es causa esencial del desarrollo, sin olvidar que un país es la calidad de recursos humanos con los que cuenta en el equilibrio reconocido por el hombre y el derecho.

Si consideramos que la prevención es la preparación y disposición que se hace anticipadamente para evitar un riesgo, estamos muy lejos de lograrlo; pero si la observamos como la provisión de algo que sirva para un fin entonces nos podemos valer de ella para “Informar, formar y desmitificar” como pilar fundamental para ampliar el accionar. Los resultados podrán ser evaluados como positivos o negativos, si la forma de abordaje fue la más indicada o pudo emplearse otra estrategia, pero la búsqueda y denominador común para todos quienes nos hemos comprometido con este accionar es lograr que se comprenda que ser grupo dependiente es una condición circunstancial y temporal que puede ser resuelta con la orientación e información adecuadas, información que permitirá aprender a saber hacer en al acompañamiento de quien en apariencia ha perdido el contacto con su realidad.

No podemos describir las infinitas e intrincadas relaciones entre la sociedad, la necesidad de desarrollo, la particular espiritualidad incluida en ella o la participación en los grupos. Pero sí cuestionarnos ¿Qué enlaza al grupo? ¿La dependencia, el estrés, el sufrimiento o la incapacidad para relacionarse? ¿Una crisis de identidad social? ¿Ausencia de auténtica identidad cultural?

La dependencia grupal no tiene límites claramente definidos porque afecta las relaciones sociales alterando los roles establecidos; significa entonces que va más allá del individuo. Sabemos que una conducta solo puede considerarse adictiva cuando se fija más allá del principio de placer. Indiscutiblemente podemos afirmar que la dependencia a grupos es una realidad en la que hay adicción pero no hay sustancia. Si no intentamos comprender la dependencia grupal –grupo dependencia- desde esta perspectiva descalificaríamos la problemática y subestimaríamos a quienes la padecen, quedando desamparados ante la posibilidad de convertirse en un medio para el logro de los fines de otros y ante la probabilidad de ser sometidos a objetivos que nada tienen que ver con el despliegue de las propias capacidades, simplemente por ser esclavos de su adicción.

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Fuente: Boletín Info-RIES Nero. 100

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy de argentina , fui victima de la secta "Fundacion Escuela de Yoga de Buenos Aires" dirigida por Juan Percowicz, acudi desde los 16 años hasta los 23 años .De esto hace ya 15 años y actualmente estoy tratandome con un psquiatra para hacer catarsis de todo lo negativo que quedo en mi .Descubri con la edad y la informacion ,que sin dudas es una secta que lucra con la gente ,sus necesidades espirituales y sobre todo destruye todo lazo con el afuera , con la familia .Esta secta ya tuvo en 1993 problemas con la justicia y lamentablemente las leyes no contemplan con claridad, lo que se llama comunmente "lavado de cerebro" SI te lavan el cerebro , SI logran que hagas lo que ellos quieren .Solo escribo para no sentir que nunca lo dije y que sirva para alguien que lo lea .Si necesitan mas datos , con gusto los dare .No escribo con afan de venganza , solo senti que hablar es sano para mi y tal vez para salvar a alguien de estas sectas tan destructivas

*** dijo...

Para una mejor lectura hemos reacomodado los comentarios, dejado el 1 y el 3 a continuación; el número 2 ha sido ubicado en otro blog paralelo que responde mejor al tenor de difusión periodística del escrito.

Saludos
Editor APG Blog
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Comentario 3

Anónimo dijo...

PARA COMPRENDER MAS EL TEMA DE LOS QUE FUIMOS VICTIMAS DE SECTAS (FUNDACION ESCUELA DE YOGA DE BUENOS AIRES DIRIGIDA POR JUAN PERCOWIZC)

Lo difícil de nuestra situación radica en que nuestras profundas heridas no pueden ser vistas físicamente. Imagínate que de niño te hubiesen dejado abandonado en medio de una pandilla de bandidos maltratantes y de abusadores, y después de haber sido maltratado por varios años, el niño se va desarrollando aterrorizado y traumatizado, pero escapa y va a tener al cuidado y protección de gente buena y noble, ¿cómo crees que reaccionaría inicialmente ante ellos? Estaría aterrado no por ellos, sino por el recuerdo y el miedo a que le fueran a hacer daño nuevamente.

La desconfianza en las víctimas de maltrato y abuso psicologico son justificadas por las agresiones que hemos recibido. Todas las víctimas de maltrato, fuimos primero aterrorizadas y luego hemos sido sometidas a la incertidumbre, a la duda sobre todo acerca de nosotras mismas, de nuestro propio criterio y juicio. Lo que pasa con toda víctima es que debido a que una vez pasa todo el daño y una vez nos sanamos, podemos volver a desenvolvernos como antes, pero el recuerdo de cualquier cosa que relacionemos con la experiencia anterior nos puede aterrorizar.

Ahora imagínate lo que sentiría ese niño, si después de haber sido abusado por años, fuese regresado al cuidado de personas buenas, pero la pandilla de abusadores temiendo ser capturados, utilizasen a nuevos miembros para enviar a algunos como espía para amenazarle, para que no les delate y a otros para acercarse nuevamente al joven y a sus protectores, para mantener al tanto al líder de la pandilla, para luego traicionarles y burlarse de ellos descaradamente. Imagínate el daño. Eso es lo que siente una víctima que ha sido cruelmente maltratada y abusada sexualmente, incluyendo también los extraños casos que se han dado de víctimas de abuso sexual dentro de una secta.

La herida en estas personas duele igualmente a una herida abierta y profunda que necesita ser curada y que tras la adecuada atención médica, no se le puede tocar porque sigue doliendo y seguirá doliendo en aquella parte del cuerpo donde se encuentra la laceración hasta que cicatrice. Como el daño no es visible, pueda que alguien sin querer lastime su herida. Si esto ocurre la víctima reaccionará con gran ansiedad y se quejará, reclamando muchas veces lo que no es, porque no se da cuenta de que lo que le pasa es que no desea que le hieran nuevamente. Hasta volverá a experimentar aquél profundo dolor en el pecho y el estómago que no tiene explicación lógica; osea la frecuente SOMATIZACION, muy comúnmente presente en todas las víctimas. El problema mayor en este caso es que como no se ve, podrían juzgarle mal cada vez que reacciona en forma inesperada y a veces, en vez de recibir la atención adecuada, en vez de ser comprendida, pueda que hasta sea incriminada; a través de críticas y acusaciones sobre la supuesta reacción irracional, no dándose cuenta siquiera la propia víctima de que su herida ha vuelto a ser lastimada. Imagínate la gran confusión e incertidumbre que la víctima sufre.

Imagina el tormento que sufren la mayoría de las víctimas que no pueden ver su propia herida. Víctimas confundidas que no saben que han sido profundamente heridas, tan solo saben que algo les duele profundamente y que ocasionalmente reaccionan como si fuese con fobia ante algunas circunstancias, que ni siquiera pueden identificar que es lo que les hace eso recordar. Esos ataques de ansiedad, acompañado por la somatización y otros síntomas, que le hacen sentir algo de la angustia que experimentó cuando la víctima era maltratada y abusada, son los episodios de lo que hoy día es conocido dentro del campo de la psicología con el nombre de 'Estrés Postraumático'. Por eso es tan y tan importante solicitar la ayuda de un experto, consejero o médicos con vasta experiencia en casos de maltrato, para conversar sobre la experiencia, recibiendo de esta manera lo que se conoce con el nombre de ‘Terapia de Conversación’ o ‘Psicoterapia’.

18 de noviembre de 2008 14:33

"Himno por la Vida"

Música y letra:
Carlos Andrés Sánchez
(2010)

Estrofa (Sol M)
Tú pensabas que tu vida se acababa, que ahora todo terminaba, que no
estabas preparada…

Pero ahora es el momento, de afrontar el sufrimiento, gritando a los cuatro
vientos: ¡SÍ A LA VIDA!

Estribillo (Himno)
Comenzarás, a vivir una ilusión, y encontrarás, de repente una salida. Y por fin
empiezas a sonreír. Y te llenas de alegría.

Estrofa
No pensaste ya en tu vida, sí en la suya, que él te necesitaría... (música)
No sabías qué venía pero tú ya le querías, tu conciencia te decía: ¡SÍ A LA VIDA!

Estribillo
Comenzará, a brillar un nuevo sol, y surgirá, de la noche un nuevo día. Dices
sí, porque quieres ser feliz. Apuestas por la familia.

Parte intermedia
Empezaste a querer la nueva vida, lo quisiste compartir con los demás.
Encontraste pronto apoyo en CIDEVIDA. ¡Nunca antes has sentido nada igual!

Estribillo
Comenzará, a brillar un nuevo sol, y surgirá, de la noche un nuevo día. Dices
sí, porque quieres ser feliz. Apuestas por la familia.

Estribillo con modulación a la Lab M
Comenzará, a brillar un nuevo sol, y surgirá, de la noche un nuevo día. Y por
fin, sabes que es felicidad, ya dependes de la suya.

Convertirá, tu vida en una canción, su voz será, la más bella melodía, ahora sí,
sientes la felicidad. Cantaremos ¡Aleluya!

Y diremos: ¡SÍ A LA VIDA!

Para escuchar esta linda canción



Fuente: http://www.cidevida.org/
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CREYENTES, PERO NO TANTO

Las “verdades” que se creen, aunque no puedan demostrarse, para quien las cree, son adecuadamente enarboladas como verdaderas; para compensar la incapacidad de hacerlas verdad, el “creyente”, aunque sepa que son “falsas verdades”, para desmitificar inmediatamente lo que sabe que es realmente verdadero, pretenderá a su alrededor comportamientos y decisiones absolutas, concordantes con la creencia y caerá en la violencia. Este es el accionar de toda secta, el que caracteriza a la mirada sectaria, aquella que observará a las auténticas verdades, que jamás recurrirían a imposiciones violentas, como débiles, susceptibles y fáciles de ser debilitadas.

Esta supuesta complejidad que ocultan las sectas, es más simple de cuanto aparenta, porque no son “creencias” sino medios seudo creyentes que, instaurando desamor y desunión, montarán un arma efectiva para la destrucción del hombre, ese que recepciona, que se hace eco, por desorientado y acostumbrado a la incredulidad hacia aquello que reclama y urge por naturaleza. Porque sólo en inconciencia puede la fe violenta, la mala fe, la inauténtica, fruto del miedo a “des-velarse” en libertad de conciencia, ocupar un lugar usurpado a la verdad, desde donde el daño aísla de la realidad para que la verdad no pueda llegar. Si la “creencia sectaria”, tibia y burda creencia que no contiene fe, fuera verdadera no habría reducciones, ni tenencias de inconciencias.

Toda fe, inclusive la laica, se configura en conciencia, con una decisión que no podría ser utilizada si estuviera realmente amalgamada con la auténtica convicción que confirma, esa que no es producto de invasiones sensitivas, aprobaciones definitorias y definitivas que legitiman como bueno o malo según se accione o según indiquen los que imponen “la creencia”.

Si nos detuviéramos a reflexionar sobre este alcance, es probable que en algún momento consideremos que cada movimiento sectario es simultáneamente una oportunidad de refuerzo de la Verdad que, por auténtica, siempre correrá con ventaja. Sólo es necesario desglosar el mensaje y actuar desde su contrario, en conciencia para suplir ausencias y carencias que se diseminan por doquier.

El tiempo demostrará la verdadera diferencia, porque lo que es falso siempre es débil y se debilita ante la Verdad que, incontrovertible e inagotable, prescinde de banales demostraciones y por natura nos pertenece.

Los grupos sectarios marcan la diferencia por intolerantes, “creyendo” que es suya la última e indiscutible frase verdadera. Tal vez debiéramos darnos la oportunidad de estar más tiempo allí, donde la aparente creencia se vuelve indigna, hasta en la duda; creencia, fe y amor son irreductibles e incondicionales, no exigen, entregan.

Mara Martinoli

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"Creyentes...pero no tanto..." - Un cuento de Luis Landriscina:



Cuando se transita en espera

Quienes conocemos parte de la realidad, no sólo sabemos del dolor, nos duele el dolor del otro, ese desgarro que, un diálogo aún sin vía, cada día se transforma en desafío de esperanza. Y sufrimos aún más cuando pareciera no merecer ser escuchado, o cuando no poseemos las soluciones necesarias para derivar el reclamo porque nosotros, nos sensibilizamos.

Cuando un hijo transita por la desolación sectaria los padres desesperan hasta lograr la solución, saben que se puede, logran asesorarse, sentirse comprendidos, amparados, contenidos; podemos orientarlos, sugerirles, proponerles, ayudarlos; solidarizarnos con la situación, compartirla y encaminarla. Pero, ¿qué hacer, qué decir cuando fueron enredados por la manipulación, tan extremadamente sectaria que borra todo rastro? ¿Cómo cuando la decisión excede nuestro alcance y quienes podrían acceder hacen caso omiso de tan dolorosas realidades?

Cuando se hizo referencia a una Ley sobre trata de personas “me apersoné”, previa solicitud y confirmación de entrevista, más trayectoria, al despacho correspondiente del representante que impulsaba la iniciativa, suponiendo que pudo haberse incluido el accionar que nos compete. ¿O acaso no podríamos considerar que las personas sean “tratadas” o “maltratadas” dentro de grupos sectarios? Quizás esta “desaparición-evaporación de personas”, producto de fanáticas y partidarias maniobras, no entienda que el dolor no discrimina entre ideologías, burocracia o politiquería.

Si la solución fuera compartir la ideología del represente de”la idea”, se daría rienda libre a las sugerencias, si no se continuará omitiendo; confirmo entonces que solo hay derechos para quienes la ideología está por encima de todo Derecho; las personas somos más, mucho más que una tendencia, ideología, demostración o imposición; si así nos redujéramos nos conjugaríamos con la desintegración del tejido humano, desgarrando el alma. ¿Hay dolor más profundo? Golpeando puertas de despachos en constante y perseverante búsqueda de Derechos ignorados se puede observar que sería oportuno y necesario que se levantaran de los escritorios para contactarse con esa realidad que reclama, sin olvidar el lugar del otro.

Las familias implicadas sufren ausencias y omisiones, éstas por denuncias e interrogantes sin contestaciones. No son situaciones inventadas, más bien intencionalmente creadas.

Y ante tanto delirio incongruente, la fortaleza se hace más fuerte, no se abandona la esperanza de estrechar el afecto prolongado en la espera, sólo así se podrá creer que la inconmensurable fuerza del amor conducirá el objetivo, avalará la perseverancia y mantendrá vivo el deseo y el rencuentro que llegará; el mejor camino para sobrellevar las ausencias y depositar la confianza en otras manos. Este es el mensaje y fundamento del objetivo último en este accionar, el de de tantos anónimos que suelen decirnos “no sé donde está, pero sé que algún día me buscará”, un llamado que hacemos nuestro, que merece ser escuchado.

Las Fiestas se viven con presencias y ausencias; si no confiáramos, nos inundarían de desaliento, bajaríamos nuestros brazos. Más allá de intentar hacer un balance de cuanto hicimos, omitimos o pudimos haber hecho, nos ponen en contacto con la realidad, para contemplar el verdadero sentido de la vida; son sinónimo de Esperanza, sensibilización de lo insensible y recogimiento en “espera”.

Mara Martinoli

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El poder de la libertad



El hombre es una criatura libre, naturalmente dispuesto a serlo, pero ante la responsabilidad que la libertad implica, pareciera desorientarse, como si quisiera ser aquello que no es, como si quisiera huir de su condición desespera por elecciones que fascinan, inquietan y se pierden en la contradicción del juego; como si intentara librarse hasta del sentido de Dios.

Mientras no se encuentre su significación, mientras se mantenga el desencuentro, el hombre podría ser presa de cualquier movimiento o grupo que le prometiera “vivir libremente su condición”; podría ser víctima del oportunismo de la manipulación, que dominará condicionando y aprisionando el “proyecto hombre libre”, impidiendo encontrar cuanto ya fuera dado.

Actualmente observamos cómo los hombres parecieran más libres y a la vez, más incómodos con su libertad; tan incómodos que transitan por lugares comunes carentes de responsabilidad y empeño. Podríamos entonces afirmar que, en condiciones de desarrollo social considerado normal, el hombre no posee otro recurso que el de su libertad y por lo tanto, es el único responsable de perderla.

La libertad se construye con “sí” y con “no”, un juego que permite constituirse.

La importancia de la elección tiene entonces un carácter trascendental: requiere de actos que garanticen la consolidación y conservación “humanas”, para no empeñar la libertad a través de elecciones contrarias a su sentido que llevarán, paulatinamente al opuesto: la esclavitud. Cuando la libertad se pierde por elección, se pierde la dignidad de los actos naturalmente libres.

Cada libertad entregada alimenta la “libertad de acción” de los grupos sectarios que, fuera de toda opción por el bien, conforman una especie de “sectocracia del capital humano”, un desierto donde nunca tiene cabida la libertad. Incluirse en un grupo sectario es “servir” a quienes generalmente se sirven de lo religioso para esclavizar, disipando la existencia hasta desgarrarla, determinando el límite de cada libertad, un límite cada vez más marcado, tanto, que no conformará solo la pérdida de libertad. El límite natural no se impone desde fuera, lo fijamos libremente nosotros.

El hombre sólo podrá “servir al hombre” retomando el camino humanamente libre, para construir un futuro social que deje entre paréntesis a todo aquel que intente derrumbar este sentido; no a la inversa.

Las seudo religiones y los grupos sectarios no obtienen adhesiones por sí solos, cada hombre, tal vez habituado a una cultura de dependencias, percibe su libertad y decide.

Libertad: Facultad que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. (Diccionario de la Real Academia Española).

Refutamos admitir que las cosas pueden ser vistas en una luz distinta de aquella con la que ven nuestros propios ojos, porque esto nos obligaría a considerarlas y profundizarlas, y esto cuesta cierto esfuerzo, tal vez fatiga. Quien no lo haga, renuncia a vivir y se contenta con vegetar.- Indro Montanelli

Mara Martinoli

Ver: El equilibrio entre obediencia y libertad

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SABIDURÍA SOCIAL PARA ACCIONAR


Es una ardua tarea programar hoy para el futuro. Superados los tiempos en que podía diagramarse una etapa de estudio e investigación previa; las urgencias actuales, la invasión de las más variadas propuestas, el número creciente de todo tipo de adicciones y dependencias; marcan la necesidad de implementar programas abiertos que permitan simultáneamente: abordar, analizar e intervenir atendiendo parte de la multiplicidad de factores que, si se consideraran en forma independiente, caerían en la precariedad.

Es decir que, si intentamos tan sólo determinar consecuencias del accionar de algunos grupos en determinado contexto, perderíamos de vista el objetivo del trabajo: el hombre que padece. Si nos ocupamos exclusivamente en conocer cuántos y cómo son los grupos, no accionaríamos para restituir al individuo su más preciado bien: los afectos.

Por otro lado, cuando sepamos qué grupos actúan en determinada región, cuales podrían considerarse perjudiciales (por dependencia inducida), ya estaremos desactualizados; porque los grupos proliferan, cambian de denominación, de caras, de lugares de encuentro, de fundamentos. Es decir que la etapa de investigación previa no acabaría. Por ello todo accionar se implementa simultáneamente; toda instrumentación resultará ineficiente si en el campo de acción no nos permitimos reducir o impedir la dependencia a grupos pseudo religiosos, filosóficos, sectas, etc. Perderíamos tiempo valioso y las problemáticas aumentarían más allá de toda previsión.

Las alteraciones conductuales de los individuos grupo dependientes que, retoman con el tiempo su cotidianeidad, no siempre lo hacen porque encontraron explicaciones.

Si los recursos son escasos (y lamentablemente en el área social siempre lo son) entonces debemos emplear la infraestructura existente para accionar, para hacer prevención del riesgo, abordando la problemática en principio, desde el campo de las adicciones, redimensionando el área desde un concepto más amplio; con responsabilidad, prudencia y conocimiento para estar presentes desde el momento en que surgen las problemáticas. Entonces la intervención se legitima por sí misma.

No debemos fragmentar con visiones sectoriales, sino más bien integrar conocimientos, porque la dimensión de la problemática incluye directamente al hombre como unidad integrada e integradora.

Si comenzáramos a indagar asociaciones sospechando que detrás podría haber algún grupo de riesgo, dejaríamos de actuar en libertad. Y quienes intenten luchar contra ellos actuarían igual. Por otro lado, si se instalara en una región un observatorio a modo de Parlamento interreligioso se observarían las conductas de otras creencias no representadas en él ¿Y quién podría arrojar la primera piedra?

Toda vez que una acción se inicia a modo de lucha, la posibilidad real de acción se distorsiona; no se trata de luchar sino de respetar los legítimos derechos del hombre.

Para que las intervenciones no caigan en el vacío, se hace necesaria una redefinición de los nuevos actores, teniendo en cuenta que cada ciudadano es el mejor exponente de las necesidades sociales.

Sabemos de antemano que, toda previsión en el campo de la conducta humana se caracteriza por su limitación; también sabemos que el poder de transformación de la realidad exige intervenciones precisas.

La función del Estado es brindar las herramientas necesarias para revertir el deterioro social que lleva a muchos ciudadanos a refugiarse en el mundo de las dependencias, dentro del marco de un ambicioso proyecto que no enfrente sino que integre.

Se permitiría a sí mismo accionar con sabiduría social desde la percepción de la problemática, la prudencia para respetar la diferencia y la visión del verdadero valor de la vida; el compromiso directo con quienes intentan huir de su realidad también es búsqueda del bien común.

La dependencia grupal ya es una realidad, poco conocida, pero instaurada. Y nuestro futuro social, también depende de las dependencias individuales.

Mara Martinoli
(Para ver imagen de Buenos Aires nocturno en gran formato, picar sobre ella)

Ver también: La dialéctica entre lo público y lo privado

El grito que debemos ensamblar (¿por qué el Estado no da su apoyo?)

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PREGUNTAS SOBRE GRUPO DEPENDENCIA

Algunas preguntas frecuentes:

1 - ¿Se puede ser dependiente a un grupo y ser dependiente a sustancias al mismo tiempo?

Por supuesto, estaríamos frente a una polidependencia.

2- ¿Cuanto tiempo pasa para que una persona se vuelva dependiente a un grupo?

Depende de las características individuales y de las características del grupo; por ello hacemos siempre referencia a dependencia creada y dependencia inducida.

3- ¿Por qué genera conflictos la grupo dependencia?

Porque el sujeto que crea la dependencia gira su vida entorno a ella y el resto del mundo es visto como “enemigo”.

4- ¿Un niño pequeño puede ser dependiente?

Lo será si sus padres son dependientes también.

5- Un sujeto adicto a sustancias se reúne con su grupo terapéutico; una vez superada su adicción ¿Ese grupo puede generarle dependencia?

Los terapeutas que coordinan ese tipo de grupos saben bien cómo evitar la dependencia, es más son responsables de brindar las herramientas necesarias para la reinserción social.

6- ¿Ser TOC – trastorno obsesivo compulsivo – es lo mismo que ser grupo dependiente?

El trastorno obsesivo se caracteriza por la compulsión y repetición de conductas; si bien este podría ser un punto en común con la dependencia grupal, el primero es un trastorno psiquiátrico; el segundo es una adicción y por lo tanto el enfoque es diferente.

7 – Las reuniones semanales con grupos de amigos ¿Son dañinas?

Los amigos nunca pueden ser dañinos; si lo fueran dejarían de serlo. Recordemos que el sujeto grupo dependiente deja a sus amigos para ingresar a otro círculo.

8 – Mi hijo viste siempre de negro ¿Es una tendencia?

Podría serlo, pero si viste siempre de negro, se reúne con otrosjóvenes que también visten igual, frecuentan los mismo sitios, utilizan el mismo lenguaje y se identifica con figuras que lo inspiran, lo observaría para descartar que esté integrando alguna tribu urbana o algún otro grupo y por supuesto me acercaría más a él para dialogar y acompañar su educación y elección de vida.

9 - ¿Cómo me doy cuenta si soy grupo dependiente?

Si lo fueras, no estarías formulando la pregunta; la persona grupo dependiente no es conSciente de su dependencia hasta que el entorno lo orienta.

10 -¿Los encuentros filosóficos pueden crear dependencia?

Depende qué tipo de encuentros; algunos grupos que podríamos considerar sectarios, sí pueden generar dependencia: gnósticos, de control mental, interpretación de sueños, entre otros.

11 -¿Los síntomas son similares a los que consumen?

Como hemos visto en el ejemplo, en ocasiones los familiares y amigos piensan que el sujeto está consumiendo alguna sustancia y en realidad está consumiendo la toxicidad del grupo.

12 -¿Se podría relacionar esta problemática con las creencias religiosas?

Tiene una muy estrecha relación ya que se observan muchos casos de dependencia a grupos religiosos o pseudo religiosos.

13 -¿Cual es la diferencia entre dependencia tóxica y dependencia sin sustancias?

Muy buena pregunta, porque las dos son tóxicas para el individuo; cuando hay sustancia y cuando no la hay y el grupo actúa como sustancia. En ambas el individuo genera una adicción.

14 -¿Hay alguna edad que predisponga a ser grupo dependiente?

Podríamos considerar que el adolescente, por la etapa que atraviesa estaría más predispuesto; pero la realidad nos muestra que incluso en las últimas etapas de la vida un individuo puede generar dependencia a un grupo.

15 -¿Puede enloquecer el dependiente a grupos?

Dependen de qué consideremos “enloquecer”; si observamos las conductas de un sujeto grupo dependiente en ocasiones podríamos considerar que perdió el juicio (muchos papás piensan que sus hijos se volvieron locos); por otro lado si un individuo tiene una historia de vida conflictiva y no recibe contención ni orientación ante su dependencia puede llegar a la disociación.

16 -¿Los psiquiatras están al tanto de esta problemática?

En general no; por ello es importante insistir en que debe ser considerado tema de salud.

17 -¿Cuando el dependiente es menor puede intervenir la Justicia?

Siempre que un menor esté en riesgo o sus derechos se vean vulnerados debe intervenir la Justicia.

18 -¿Siempre existió la grupo dependencia?

No podría contestar esa pregunta; sí puedo afirmar que en estos últimos años muchos tomamos conciencia del daño que produce.

19 -¿El hombre o la mujer tiene más predisposición a la grupo dependencia?

Es indistinto, reitero que siempre depende de la trayectoria e historia personal.

20 -¿Qué tiene que ver la situación anímica de uno con esta dependencia?

En ocasiones, cuando una persona está desorientada, deprimida o pierde los objetivos de su vida, huye de la realidad generando la dependencia.

21 -¿Qué actividades pueden crear dependencia?

No hay actividades que por sí solas generen dependencia a grupos, sí actividades organizadas dentro de un grupo que logren seducir a un individuo.

22 -¿Donde puedo acudir ante esta circunstancia?

No hay organismos oficiales que brinden asesoramiento ante esta problemática. Es importante destacar que es uno de nuestros objetivos.

23 -¿Estar en estado de alerta previene?

Si somos padres, de alguna manera siempre debemos estar en alerta con nuestros hijos, y no sólo en este área; si somos docentes, también porque la educación no puede reducirse tan solo a la transmisión de conocimientos. En realidad nos previene siempre estar informados.

24 -¿Debo temer a este padecimiento?

No se trata de temer sino de saber y conocer.

25 -¿Por qué la APG?

Porque la APG intenta humildemente cubrir un bache que otros no cubren.

Mara Martinoli

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